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Cementerio de Sad Hil
Sad Hill

Sad Hill, el cementerio de El bueno, el feo y el malo está en Burgos

– Eh, rubio, ¿sabes de quien eres hijo? Eres un hijo de mil padres.

Así termina El bueno, el feo y el malo, una de las películas de spaghetti western más famosos y reconocidas del género. Su escena final, el duelo a tres en el cementerio de Sad Hill, ha quedado grabada en la historia del cine y ha sido reproducida millones de veces, a veces en lugares poco comunes, ¡abre incluso los conciertos de Metallica! Lo que no sabe todo el mundo es que esa escena fue rodada en el término municipal de Santo Domingo de Silos, en la provincia de Burgos.

Hasta allí se desplazaron en 1966 su director, Sergio Leone, los tres protagonistas, Clint Eastwood, Eli Wallach y Lee Van Cleef y todo el equipo del que formaron parte muchos vecinos de la zona y hasta 2.000 soldados del ejército español.

Fueron precisamente militares los que se encargaron de levantar las 5.000 tumbas de Sad Hill, un cementerio de ficción que hoy recupera la asociación cultural Sad Hill, después de cerca de medio siglo abandonado. Su objetivo: dar a conocer este sitio que millones de personas de todo el mundo han visto en la gran pantalla, pero que no tantos son capaces de situar en el mapa.

 

Y Burgos se convirtió en Nuevo México

Sad Hill desde lo alto

El bueno, el feo y el malo está ambientada en Nuevo México, a finales del siglo XIX, en plena Guerra de la Secesión. La realidad fue bien distinta y el rodaje tuvo lugar en 1966, en la España franquista y utilizó como localizaciones las provincias de Almería y Burgos.

Lo de Almería era normal. Esta provincia, junto a Madrid, era escenario habitual del western; sin embargo, para el rodaje de El feo, el bueno y el malo buscaban nuevos espacios.

El encargado de descubrir estas nuevas localizaciones al equipo fue el productor catalán Antonio Pérez Gener que conocía la zona porque, cuatro años antes, había participado en el rodaje de El valle de las espadas.

Gracias a sus indicaciones, llegaron hasta la provincia de Burgos y eligieron Peña de Carazo y el valle del Arlanza para grabar algunas de las escenas más importantes de la película.

2.000 militares, estudiantes y gente de la zona

Sad Hill

El ejército español fue clave en este rodaje: construyeron el cementerio y sus más de 5.000 tumbas, levantaron el puente (varias veces) y colaboraron con el traslado del material del rodaje a estas zonas de orografía inaccesible. Y es que a Franco le interesaba acoger este tipo de películas en España que traían divisas y le daban buena prensa. Todo eran facilidades.

También el ejército tuvo que ver en uno de los errores más costosos de la película. Al ingeniero encargado de levantar el puente sobre el río Grande (el Arlanza represado), como agradecimiento a su buen trabajo, se le encomendó la tarea de detonarlo, en una escena clave de la película. El problemilla fue que, por un malentendido, accionó el botón antes de tiempo, cuando ninguna cámara estaba en marcha. Al final la cosa se solucionó levantando otro puente en un tiempo récord.

No solo participaron soldados. Durante los meses del rodaje, muchos vecinos de pueblos cercanos hicieron de extras en la película de Leone, algunos con papeles más o menos importantes, como el preso que toca la flauta en el campo de concentración o el fraile de pelo blanco que conversa con Tuco y que fue interpretado por el acomodador del cine de Salas de los Infantes.

Recuperación del cementerio

Tumba en Sad Hill

Cuando acabó el rodaje, Sad Hill, uno de los escenarios más importantes de la película, se abandona a su suerte. El tiempo hizo de las suyas: las malas hierbas crecieron, los vecinos utilizaron la madera de las tumbas como leña y el cementerio acabó totalmente arruinado e irreconocible.

En 2014, dos años antes del 50 aniversario de la película, un grupo de vecinos creó la Asociación Cultural Sad Hill con el objetivo de recuperar los escenarios burgaleses usados en el rodaje de “El bueno, el feo y el malo” y que incluían otras tres localizaciones: el monasterio de San Pedro de Arlanza (el hospital en la película), la majada de las Merinas en Carazo (el fuerte unionista de Betterville) y el río Arlanza, convertido en la película en el río Grande.

Su trabajo en Sad Hill fue arduo: limpiaron la zona, levantaron tumbas, crearon una ruta que ensalza el patrimonio cinematográfico de la zona y organizaron diferentes eventos para el 50 aniversario.

Para financiarse utilizan varios métodos como campañas de crowdfunding, subvenciones de diferentes administraciones y lo que es más curioso, el apadrinamiento de tumbas, ¿quieres tener la tuya en Sad Hill? Puedes tenerla por 15€.

Cuatro años después de su fundación, desde la Asociación Cultural Sad Hill continúan trabajando no solo para que Sad Hill no vuelva a caer en el olvido, sino para que todo el mundo sepa que una de las escenas más míticas del cine se rodó en Santo Domingo de Silos, en Burgos.

Cómo visitarlo

Ir a verlo es gratis, se puede llegar por pistas forestales tanto desde Santo Domingo de Silos como desde Contreras y lo que no hay que olvidar es acompañar la visita con la banda sonora de Ennio Morricone, y en especial dos canciones,“El éxtasis del oro” y “Triello”.

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