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Elvas fronteriza

Apenas veinte kilómetros separan Elvas de Badajoz y sin embargo la diferencia que se siente es notable. La frontera del río Caia en la A5, hoy inutilizada, hace su función y al cruzarla el aire pacense cambia por uno portugués y se nota en el idioma, en la arquitectura, en los mosaicos, en la gastronomía y en sus gentes.

Calle cercana al castillo

Hay portugueses que van a comprar al Carrefour de Badajoz una vez por semana (es más barato), hay pacenses que van a Elvas a la piscina tres veces por semana (hay menos gente), otros cogen el autobús dirección a El Corte Inglés o se mueven a diario porque trabajan en Badajoz pero viven en Elvas. Existe una conexión entre su gente, son vecinos, pero también hay una gran diferencia. Si cruzas la frontera, aunque el paisaje indique lo contrario, tienes la gran suerte de estar en otro país.

Fotografías de famosos y dueños en El Cristo

La primera vez que estuve en Elvas tenía unos diez años, fuí con mi familia y mis tíos de Badajoz a comer marisco a “El Cristo“. Antes de empezar me puse mala y no pude disfrutar de la cena, sin embargo con los años me he resarcido. De su carta, lo que más me gusta son las almejas, las sardinas y el bacalao dorado, para acompañar suelo tomar el típico vino verde portugués. Otro de los platos estrella es la sapateira (buey de mar), te la traen antes de cocinarla para que des el visto bueno al bicho. Como entrantes siempre te ponen pan con queso, paté de sardina y mantequilla que, como todos los aperitivos en Portugal, se cobra. Tened en cuenta a la hora de pedir porque los platos son enormes. Aunque con los años los precios se han ido igualando a los españoles sigue siendo bastante más barato que una marisquería en España.

Almejas 14€, ensalada de polvo (pulpo) de aperitivo 3 €

Sapateira 24€/kg. La de la foto 30€

Uno de los postres más típicos, el molotov

Tras varios viajes Badajoz – El Cristo, El Cristo – Badajoz un día cambié la ruta por Badajoz – Elvas y me gustó. A la parte más céntrica se accede a través de las puertas de una muralla. Caminando por su calles de teselas encontramos alguna ermita camuflada y tiendas de tejidos, muchas de ellas cerradas actualmente. En la plaza del ayuntamiento se encuentra la iglesia de estilo manuelino de la Asunción. Por cierto, que aquí también está la oficina de turismo. Si subimos hacia el castillo nos encontramos antiguas puertas de la ciudad, el rollo o Pelourinho, de estilo manuelino y lo que a mi más me gusta, las calles estrechas con casas de una altura y la ropa tendida hacia la calle. Al castelo podemos entrar todos los días desde las 9:30 de la mañana a las 17:30 por 1€ y medio. Lo mejor de su interior son las vistas y la torre.

Ya fuera de las murallas encontramos el acueducto da Amoreira. Construido entre los siglos XV y XVII alcanza en sus puntos más altos los 40 metros. En los alrededores se reparten varios fuertes, que junto con el recinto abaluartado nos hablan del carácter defensivo y fronterizo que ha tenido siempre la ciudad.

Castillo

El rollo o picota

El viaducto

La plaza del ayuntamiento con la iglesia al fondo

Puerta manuelina de la iglesia

Uno de los fuertes

Ahora, cada vez que voy a disfrutar de la excelente gastronomía del Alentejo, me voy con tiempo para pasear por las calles de este municipio portugués y tomar una Sagres en la plaza del Ayuntamiento.

Restaurante El Cristo. Parque de Piedade s/n, 7350 Elvas

2 comments

  1. Su placer de entender tierrasinlimites.com. Los artículos anteriores, es bastante extraordinario, y me gustó mucho leer tu blog y los puntos que usted ha expresado. Me gusta mucho en aparecer de nuevo sobre una base típica, después de mucho más en el tema. Gracias por compartir ┘ seguir escribiendo!

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